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	<title>Elmar</title>
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	<description>Stories born of the sea</description>
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	<title>Elmar</title>
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		<title>El jardín</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Tatiana Lopez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 May 2026 20:58:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Azul]]></category>
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					<description><![CDATA[El jardín de esta mujer fue hermoso.Había algo en sus manosque hacía que todo siguiera vivo.]]></description>
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<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">El jardín de esta mujer fue hermoso.<br>Había algo en sus manos<br>que hacía que todo siguiera vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>La niña de azul</title>
		<link>https://elmar.cl/2025/12/10/la-nina-de-azul/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Tatiana Lopez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Dec 2025 00:33:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Azul]]></category>
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					<description><![CDATA[De pie, un poco apartada, como si supiera que el mundo era demasiado ruidoso para su silencio. Su vestido azul le caía como un cielo propio, bordado de calma y de preguntas. No alzaba mucho la voz, pero en sus ojos pardos cabía entero el parque: los juegos, las risas de los primos, el calor de las tardes que parecían infinitas. Frágil, tímida, casi invisible… y, sin embargo, era la que más veía, la que más sentía. Elmar De ella guardé la voz en un cofre de porcelana. Olía a galletas, a naipes, a secretos. Esta novela —o este intento de no perderla— no es un capricho. Es la forma de seguir buscándola aun después de cambiar el rumbo; de reencontrar la misma mesa aunque todos los paisajes fueran nuevos. Escribir, al final, fue elegirla otra vez después del viaje. Pienso en Elmar, mujer de fuego, ante quien incluso el trueno hacía silencio. Hay amores —o milagros— que no doblegan: solo ordenan el alma. Para Elmar, la fe era ese lugar donde dejar la espada sin perder el nombre. Hoy la imagino así: fuerte, indomable y, aun así, capaz de rendirse allí donde no hacía falta defenderse. Tal vez ese era su secreto: saber dónde entregarse. El fin del trueno Yo busco que alguien al leer, reconozca su casa. Aquí están nuestras horas: así fuimos, así reímos, así también nos rompimos. Si tengo una ambición, es esta: llegar lejos sin traicionarme. Que los nombres que amo no se borren; que en el papel sigan respirando. Hay voces que no desaparecen.Se quedan en nuestras manos, en la forma de mirar el mar, en la manera en que guardamos silencio. ¿A quién escuchas tú todavía?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px">De pie, un poco apartada, como si supiera que el mundo era demasiado ruidoso para su silencio. Su vestido azul le caía como un cielo propio, bordado de calma y de preguntas. No alzaba mucho la voz, pero en sus ojos pardos cabía entero el parque: los juegos, las risas de los primos, el calor de las tardes que parecían infinitas. Frágil, tímida, casi invisible… y, sin embargo, era la que más veía, la que más sentía. </p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px"><strong>Elmar</strong></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px">De ella guardé la voz en un cofre de porcelana. Olía a galletas, a naipes, a secretos. Esta novela —o este intento de no perderla— no es un capricho. Es la forma de seguir buscándola aun después de cambiar el rumbo; de reencontrar la misma mesa aunque todos los paisajes fueran nuevos. Escribir, al final, fue elegirla otra vez después del viaje. Pienso en Elmar, mujer de fuego, ante quien incluso el trueno hacía silencio. Hay amores —o milagros— que no doblegan: solo ordenan el alma. Para Elmar, la fe era ese lugar donde dejar la espada sin perder el nombre. Hoy la imagino así: fuerte, indomable y, aun así, capaz de rendirse allí donde no hacía falta defenderse. Tal vez ese era su secreto: saber dónde entregarse. </p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px"><strong>El fin del trueno</strong></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px">Yo busco que alguien al leer, reconozca su casa. Aquí están nuestras horas: así fuimos, así reímos, así también nos rompimos. Si tengo una ambición, es esta: llegar lejos sin traicionarme. Que los nombres que amo no se borren; que en el papel sigan respirando. </p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px">Hay voces que no desaparecen.<br>Se quedan en nuestras manos, en la forma de mirar el mar, en la manera en que guardamos silencio. </p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph" style="font-size:15px">¿A quién escuchas tú todavía?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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		<title>One is the others, or perhaps every other.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Tatiana Lopez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Aug 2025 23:10:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Legacy]]></category>
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					<description><![CDATA[Writing Elmar feels like opening boxes sealed for generations.Inside, I find patterns—repeated wounds, long silences… but also light, courage, and choices that broke the chain.It’s as if some branches of my family tree carried an invisible inheritance, stronger than any surname. Across time, women of the same blood find each other.One in 1925, another in 2025, and me—here—writing. Love and history always find their way back to whisper:“I am with you. You are not alone.”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Writing <em>Elmar</em> feels like opening boxes sealed for generations.<br>Inside, I find patterns—repeated wounds, long silences… </p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">but also light, courage, and choices that broke the chain.<br>It’s as if some branches of my family tree carried an invisible</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"> inheritance, stronger than any surname.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Across time, women of the same blood find each other.<br>One in 1925, another in 2025, and me—here—writing.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Love and history always find their way back to whisper:<br><em>“I am with you. You are not alone.”</em></p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>Cien años de Elmar</title>
		<link>https://elmar.cl/2025/07/29/cien-anos-de-elmar/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Tatiana Lopez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Jul 2025 18:03:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Elmar]]></category>
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					<description><![CDATA[Cien años de su luz navegando entre generaciones,de su mirada que aún habla sin palabras,de su historia que salpica en cada ola.Hoy no es solo su natalicio —es un faro encendido en el mar que habita.Vive en la memoria de quienes no la olvidan yen cada página escrita con amor. ⚓ Elmar, 100 años de Mar y Fuego1925 — ∞ Hoy, el viento trae su nombre.Elmar.Valiente y firme como el ciprés que creció frente a la playaaunque el mundo entero lo azotara. Honorable, a la antigua.Leal a las mujeres que la soñaron antes de nacer:madre, abuela, tía —todas navegaban en su sangre. Mujer en tiempos de hombres,que no pidió permiso.Emprendió con templesobre un mapa que ella misma se dibujó Amaba la aventura como se ama al primer suspiro.Soñó con horizontes lejanos,coleccionó viajes, pequeños tesoros,y en cada postal dejó escrita una promesa. Amó a Chile.Con la fuerza del mar que le daba su nombre.Ese mar que no la olvida,que siempre vuelve,que nunca deja de cantar. Elmar quiso vivir cien años.Y aunque partió cinco inviernos atrás,hoy los cumple —porque sigue vivaen cada ola, en el fin del trueno]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Cien años de su luz navegando entre generaciones,<br>de su mirada que aún habla sin palabras,<br>de su historia que salpica en cada ola.<br>Hoy no es solo su natalicio —<br>es un faro encendido en el mar que habita.<br>Vive en la memoria de quienes no la olvidan y<br>en cada página escrita con amor.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>⚓ Elmar, 100 años de Mar y Fuego</strong><br>1925 — ∞</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Hoy, el viento trae su nombre.<br>Elmar.<br>Valiente y firme como el ciprés que creció frente a la playa<br>aunque el mundo entero lo azotara.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Honorable, a la antigua.<br>Leal a las mujeres que la soñaron antes de nacer:<br>madre, abuela, tía —<br>todas navegaban en su sangre.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Mujer en tiempos de hombres,<br>que no pidió permiso.<br>Emprendió con temple<br>sobre un mapa que ella misma se dibujó</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Amaba la aventura como se ama al primer suspiro.<br>Soñó con horizontes lejanos,<br>coleccionó viajes, pequeños tesoros,<br>y en cada postal dejó escrita una promesa.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Amó a Chile.<br>Con la fuerza del mar que le daba su nombre.<br>Ese mar que no la olvida,<br>que siempre vuelve,<br>que nunca deja de cantar.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Elmar quiso vivir cien años.<br>Y aunque partió cinco inviernos atrás,<br>hoy los cumple —<br>porque sigue viva<br>en cada ola, en el fin del trueno</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>In the silence after thunder</title>
		<link>https://elmar.cl/2025/07/22/in-the-silence-after-thunder/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Tatiana Lopez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Jul 2025 11:59:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Salted Memories]]></category>
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					<description><![CDATA[Donde termina el trueno]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">In the silence after thunder, she built her castle — not of stone, but of love, dreams, and fragile hopes. From every room and corner, she watched the ocean like a beloved companion, a confidant who never spoke but always understood. It was her refuge — and her prison.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">She gave it everything: her treasures, her heart, the weight of her past. In return, the sea asked only one thing — that she stay. To remain there meant to abandon the life she once knew. And so she stayed, quietly surrendering one world to build another.</p>



<p class="has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph"><strong>Donde termina el Trueno</strong></p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Donde termina el trueno, ella construyó su castillo, no de piedra, sino de amor, sueños e ilusiones. Desde cada rincón y habitación contemplaba el océano como a un compañero amado, un confidente que jamás hablaba, pero siempre entendía. Era su refugio… y su prisión.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">Le entregó todo: sus tesoros, su corazón, el peso de su pasado. A cambio, el mar solo le pidió una cosa: que se quedara. Permanecer allí significaba renunciar a la vida que había conocido. Y así se quedó, rindiéndose en silencio a un mundo, para poder levantar otro.</p>
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